Periodismo ‘chayotero’, ¿el fantasma de la credibilidad en México?

“Hoy fue un día soleado” esa es quizá la frase que posiciona e inmortaliza al llamado periodismo ‘chayotero’ en México, ese recuerdo en parte mito, que el emblemático periodista Jacobo Zabludovsky, dijera a la mañana siguiente de ocurrir la matanza del 2 de octubre de 1968 después de haber hablado con el ex presidente Gustavo Díaz Ordaz.

A partir de ahí, con y sin mitos, sabemos que existe. Ese fantasma del periodismo nacional que le arrebata a ratos su credibilidad, que como fantasma posiciona a los periodistas que llegan a tocar las cúpulas de la televisión o la radio provocándole sombras en la aceptación popular. Se sabia que existía, pero como eso, un fantasma.

Fue hace una semana cuando en un acto de compromiso social el Instituto Nacional de transparencia, acceso a la información y protección de datos (INAI) revelo la lista de esos periodistas que habían estado vendiendo sus opiniones a el ejecutivo federal el pasado sexenio, nombres como el de López Doriga, Ramón Riva Palacios, Adela Micha, Paola Rojas, Federico Arreola, incluso el de Callo de Hacha figuraban en la lista, nombres que se sabia no eran de fiar, pero que tenían el beneficio de la duda, nombres que ahora son expuestos a la opinión publica y enjuiciados por los que quizá durante años fueron manipulados.

Sobre todo, esto, surgen preguntas ¿la lista chayotera es una cortina de humo?, ¿dentro de seis años saldrá la lista de chayoteros de AMLO, con Aristegui, Attolini, o el chapucero? O ¿en serio la 4T esta cambiando a la población mexicana a tal punto que se acabara el chayote y por fin, como si tuviera que ser un anhelo tendremos periodismo objetivo?

Mientras esto pasa en nuestro país, el próximo sábado 1 de junio se jugará en la capital española la final de la Champions League, y sí, el derroche económico llegará a  Madrid, en un estadio que originalmente fue creado para las olimpiadas, esas que nunca llegaron, aun asi, ¿que no recibir a 40 000 hooligans es un alto precio para la que se espera puede ser una entrada de 150 millones de euros a España?, o ¿es que quizá  a estas alturas del juego ya conviene más hacer una final de Champions evento de un día, que hacer unos juegos olímpicos? Hablando estrictamente de lo económico claro, esto habría que preguntárselo a Brasil.

Por: Isaias Espinosa

 

 

 

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