Obituario para una estación de radio

Flotando en el espacio, Obi-Wan Kenobi sintió una conmoción en la fuerza. Se dio cuenta de que “millones de voces fueron silenciadas”. Y todo, con un “bajón de switch”

PROGRAMA FINAL fue la última emisión de esta estación de radio, RMX, transmitida en la frecuencia 100.3 fm en Guadalajara y en la ya célebre 98.5 en Ciudad de México. No son millones, pero como en el presentimiento de Obi Wan, sí son millones los oídos que hoy se pusieron en <mute> en un instante.

Corrían las últimas horas del viernes 21 de junio del 2019 (12 años y medio de su primera emisión), sonó All My Friends, de LCD Soundsystem, con todas las voces en cabina, reunidas, celebrando la resistencia. No solo el equipo de tan gran estación de radio es la resistencia, también los escuchas, los que extrañaremos a esa emisora que nos representaba en ese quehacer a contra corriente.

Al regresar del corte musical, inició una ronda de despedida de la mayoría de los locutores.

Algunos con la alegría de una misión cumplida. Casi como un acto de protesta, Pablo González explicó con anécdotas de su vida que “elegir es renunciar”, que “Este país necesita ideas… las ideas son a prueba de balas”, haciendo referencia a cómo es que una estación de radio puede ayudar a mejorar la situación de violencia en México. También en tono de lucha, Héctor nos regala una frase contundente: “No habrá acuerdos comerciales que puedan borrar este legado”. Los sentimientos conmovedores estuvieron presentes, casi al borde del llanto, Betina, Pada y Peez, dieron discursos que conmovieron al más duro radioescucha.

Antes de que Gonzalo Oliveros, el flaquiguapo, diera su discurso final, en donde presentaría la canción “Time”, de Pink Floid, el mensaje que trascenderá este mal trago y el vacío que deja en la Frecuencia Modulada y en nuestro ser, fue de Miguel Solís:

“Las canciones van a estar ahí disponibles en todo momento, lo que hará falta siempre, es quién presente y acompañe esas canciones”.

Suena Pink Floid de fondo mientras Gonzalo anuncia una “cuenta regresiva” que muchos recibimos como una nueva esperanza. Tras la magistral pieza musical, una estación que fue igual de magistral, cierra sus transmisiones. Baja el Switch. Millones de conciencias quedamos flotando en el vacío de ya no escuchar más RMX.

Pero, nos queda un gran legado. #GraciasRMX.

Por: César Uribe

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